Tendemos a enfocarnos en lo malo, en lo que no tenemos, nos falta y nos duele, debemos darnos cuenta de lo que sí estamos haciendo bien.

Hay pequeñas victorias que son grandes señales de que lo estás haciendo bien… no todo es fama, dinero, fortuna y poder.

Estás viviendo una buena vida si puedes reconocer estas señales

1. El drama no tiene cabida en tu vida
Tu actitud es positiva y ves dentro de lo malo, lo bueno. Eligen conscientemente pensamientos más positivos. Te ha dejado de importar lo que los otros piensen de ti.

2. Entiendes que la abundancia no es solamente económica
Generas abundancia porque eres una persona agradecida, cuentas tus bendiciones a diario y esto se traduce en un círculo virtuoso.

3. Pides apoyo y ayuda cuando lo necesitas
No te da miedo hacerlo. Entiendes que cuando lo requieres lo buscas, no te sientes vulnerable por ello. N te sientes débil jamás, esto te hace fuerte.

4. Saliste de tu zona de confort
Cada día te exiges más y más, entendiste que saliendo de tu zona de confort es como lograras triunfar, subiste tus estándares.

5. Sueltas las cosas que no te hacen sentir bien
Sueltas lo que te pesa, porque entendiste que estos son lastres que no te dejarán avanzar.

6. Te gusta lo que ves en el espejo todos los días
Te valoras y te reconoces como alguien valioso, que merece lo mejor y que lucha por conseguirlo.

7. Has aprendido que el fracaso y los obstáculos son parte de tu crecimiento
No se puede entender al éxito sin haber fracasado, mucho o poco antes.

8. Escuchas y dices “te quiero” a tus amigos, familia o pareja
Tienes un sistema de apoyo que incluye a personas que harían cualquier cosa por ti, al igual que tu por ellas, no te da miedo o vergüenza expresar tus sentimientos.

9. Haz aceptado lo que no puedes cambiar, pero cambiado lo que no puedes aceptar

10. No te quejas demasiado, sino que te enfocas en encontrar soluciones

11. No culpas a tus padres ni a nadie de lo que te pasa
Los aceptas por quienes son y por lo que hicieron contigo. Lo que haya que perdonar lo haces y avanzas.

12. Puedes celebrar el éxito de otros
Tienes la madurez de aceptar y de sentirte bien por lo bueno que le sucede a los demás. Eres empático y cero envidioso. Cuestión de karma, al alegrarte por las cosas buenas que les suceden a los demás hace que te sucedan a ti también.

13. Te permites sentir tus emociones
Tienes pasiones qué perseguir, te apasionas por lo que haces. Eres asertivo, comunicas con claridad lo que piensas y sientes. No te da pena llorar o reír.

14. Aceptas y agradeces los cumplidos
Te reconoces lo suficiente y tienes una autoestima alta que te permite simplemente agradecerlos y continuar. Tampoco se te suben los humos a la cabeza, eres objetivo.

15. Tienes las cosas que deseas
La felicidad no la dan las cosas materiales pero trabajar, luchar por ellas y alcanzarlas da una sensación de logro y triunfo que no tienen precio.

16. Vas cumpliendo tus metas
Propósitos, objetivos, logros, metas y sueños que vas cumpliendo a veces rápidamente, a veces lentamente después de un trabajo metódico y disciplinado para lograr lo que te propones.

17. Eres empático
Crees firmemente en el “no hagas lo que no te gustaría que te hicieran” generando así círculos virtuosos de cosas buenas en tu vida. Karma positivo.

18. Amas tu trabajo
Aunque entiendes que no vives para trabajar, amas lo que haces, le pones pasión y los resultados se dan.

19. Amas profundamente, das y recibes
Tu estado emocional es siempre positivo o casi siempre y generas una cadena de actitudes y acciones que te llevan al circulo mágico de la abundancia, entre mas agradeces más recibes, incluyendo al amor, ente más das, la gente correcta, más recibes.

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