Estás en el mejor momento para cambiar muchos hábitos del hogar y consentir a mamá haciédole saber que no necesita trabajar de más por ti; así que puedes comenzar por ser tú quien lave su propia ropa.

Optimiza los espacios sobre la lavadora y secadora

Puedes instalar algunas repisas o barras a la medida de tu máquina para colocar canastas, detergentes u otros artículos de lavado mientras metes la ropa a la tina.

Montañas de ropa sucia

Evita los montones de ropa sucia en el suelo y mejor opta por bolsas o cestos de lavandería para que cada miembro de la familia las deposite donde deben ir.

Separa de acuerdo al tipo de ropa que vas a lavar (de color o blanca). Esto será para ahorrar tiempo y seas más consciente de la importancia de este proceso.

Tendedor plegable o retráctil

El tendedero es indispensable para secar las prendas que no se pueden meter a la secadora o cuando la lluvia no te permite colocar la ropa al aire libre. Por ello, te recomendamos utilizar un tendedor plegable o retráctil que no estorbará cuando no lo utilices. Existe una gran variedad de estos accesorios de acuerdo a la distribución de espacios en tu cuarto de lavado.

Organizadores para ropa

Descarta el colgar la ropa que vayas planchando en las manijas de la puerta o amontonarla sobre la secadora. Un organizador móvil especial para la ropa mantendrá tus prendas limpias, sin el peligro de caerse y ensuciarse e impecablemente planchadas.

Un buen equipo de lavado

Un buen equipo de lavado es fundamental para que la tarea sea cada vez más fácil. Elige la lavadora, como la secadora más adecuadas de acuerdo a tus necesidades y posibilidades. Toma medidas antes de adquirir un equipo nuevo, de tal forma que no ocupe espacio innecesario en tu cuarto de lavado.

Monitorea su funcionamiento y si es necesario acude con un servicio autorizado para cualquier reparación o falla.

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