Sin duda, uno de los principales conflictos en las relaciones de pareja tiene que ver con problemas relacionados con el dinero. De hecho, constituye la principal causa de divorcio, lo cual es muy triste.

SI NO PUEDES HABLAR DE DINERO CON TU PAREJA, NO PUEDES DECIR QUE EXISTA CONFIANZA

La confianza parece estar muy devaluada en estos días, quizá porque mucha gente tiene temor a que la lastimen. Entonces, muchas parejas se construyen sobre bases muy endebles: nunca confían plenamente en el otro.

Conozco personas que me han dicho: “Nunca te entregues completamente, siempre guarda algo que sea tuyo. Así si te traicionan, no se llevarán todo”.

Comprendo perfectamente este concepto y sé que la enorme mayoría de las personas actúa de esta manera porque tiene miedo de sentirse traicionada o destrozada por dentro.

Pero en un nivel filosófico más elevado, dice Erich Fromm que uno no puede amar a nadie sin amarse primero a sí mismo. Es decir, debe conocerse a sí mismo en un nivel tan profundo, que se convierta en dueño de sí. El ser no se entrega, se comparte. Y debe compartirse entero.

Esto tiene que ver con otra palabra a la que mucha gente rehúye hoy en día: compromiso; con sí mismo, con el otro y con el proyecto de vida que queremos tener juntos.

Cuando la falta de confianza —o de compromiso— se manifiesta en una parte tan importante de una relación como lo es la financiera (el dinero), esto puede causar un efecto dominó que irremediablemente termina en la caída de la última ficha: la ruptura.

AL HABLAR DE DINERO Y DE NUESTRO RETIRO CON LA PAREJA, SE LOGRA UNA VERDADERA PLANEACIÓN FAMILIAR

Como mencionamos anteriormente, formar una pareja es llevar a cabo un proyecto de vida juntos. Y, sin embargo, es de sorprender la cantidad de personas que contrae matrimonio, o se va a vivir en pareja, sin haber hablado incluso de los hijos que quisiera tener y cuándo.

Hace algunas semanas un amigo descubrió que su novia, que se acababa de ir a vivir con él, tenía varias tarjetas de crédito hasta el tope. ¡Ya vivían juntos y nunca habían hablado de ello! Pero además no habían definido cómo iba a contribuir cada quien en los gastos de la casa. Ni hablar de metas conjuntas: no las habían hecho.

Ellos ya están tomando cartas en el asunto y espero que funcionen como pareja, ya que son muy lindas personas. Pero si esto que les sucedió es la generalidad, no me sorprende que muchas parejas terminen por separarse. Viven juntos, pero no tienen una vida juntos.

Por otro lado, hay parejas que nunca hablan de lo que tienen ni lo que esperan para su futuro. Que no hablan sobre sus planes para el retiro, por ejemplo, que es sin duda una de las metas más importantes de nuestra vida.

Por ello, no se ponen de acuerdo sobre el ahorro para el que ambos, de alguna manera, tendrán que contribuir.

HABLAR DE DINERO NO ES LO MÁS IMPORTANTE, PERO ES FUNDAMENTAL

Esto puede sonar contradictorio, pero es una realidad. El dinero no es un fin en sí mismo, es simplemente un medio para lograr algunas de nuestras metas.

Por ello, las parejas tienen que planear su destino juntos: qué es lo que ambos quieren lograr como personas y como pareja. Y esto incluye hablar del retiro, aun si parece muy lejano.

Primero está la confianza, de la cual ya hablamos, y el compromiso. Hablar de dinero en pareja, y la forma como lo hacemos, es un reflejo de estos valores, pero uno que es fundamental y determinante en la convivencia mutua.

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