Desde el surgimiento de comunidades en los grupos más primitivos de seres humanos, era necesaria la comunicación y la convivencia. Sabemos que una persona no puede vivir aislada de la sociedad y cuando te mudas a una nueva colonia o fraccionamiento, es necesario establecer una buena relación con tus vecinos.

Los buenos vecinos pueden llegar a crear lazos de confianza y amistad, muchas veces serán ellos quienes te ayuden en algún problema.

Por fácil o difícil que sea la convivencia entre tú y tus vecinos, te damos algunos consejos para fomentar el respeto, la paz y un ambiente de tolerancia. Después de todo, estás compartiendo un lugar en común con ellos.

Date tiempo para conocer la colonia
Antes de establecer diálogo con cualquier persona, observa cómo se comportan. Qué canales de comunicación usan y cómo lo hacen, si hay amistades o enemistades y quizá cuánto tiempo llevan viviendo en la propiedad. Conociendo un poco más a fondo a tus vecinos, podrás saber cómo acercarte a ellos y establecer un diálogo.

Evita ser un vecino ruidoso
Claro, es tu casa o depa y tú puedes escuchar música, mirar películas con un sofisticado sistema de sonido, hacer las fiestas que quieras o montar un salón de baile en medio de tu sala pero, tus vecinos también tienen derecho a descansar por las noches, a tener tranquilidad y un ambiente de paz a su alrededor. Cuando creas que perturbarás un poco el orden, habla con ellos y avisa antes qué tienes planeado hacer.

¿Tienes hijos? Fomenta el respeto en comunidad con ellos

Se debe explicar a los más pequeños de la casa lo que significa vivir en comunidad y la importancia que tiene respetar las zonas comunes: enseñar dónde se puede o no jugar, o por qué es importante no gritar a determinadas horas.

Tu mascota, tu responsabilidad
Tener una mascota casera es muy válido, pero recuerda que estás a cargo de un ser vivo que necesita atención y cuidados; además las mascotas terminan formando parte de la convivencia vecinal. Para evitar quejas por olores, limpia tu hogar, saca a tu mascota a pasear con su correa para que incitar malas caras, recoge sus desechos y edúcala para que haga el menor ruido posible.

Sé un vecino solidario
Siempre hablará bien de ti a echar una mano a los vecinos, fomentarás la confianza y una buena relación. Por ejemplo, si van a salir de viaje, recibe la correspondencia del buzón o bien, si alguna vez alguien necesita tu ayuda para una mudanza. Pequeñas acciones que muestren tu solidaridad.

No descuides los espacios que comparten
En la mayoría de los edificios o fraccionamientos, hay personas que se encargan del mantenimiento de los espacios y aunque ello no es tu responsabilidad directa, sí lo es cuidar las zonas comunes. Imagina que cada espacio termina formando parte de un todo. Por ejemplo, si al bajar la basura se ensucia el ascensor, hay que limpiarlo o si se rompe algo, hay que informar a los vecinos y reparar el daño.

Colabora con los gastos en común
Cuando vives en un edificio, hay gastos de mantenimiento con los cuales entre todos pagan ciertos servicios para el bien común. Pagar para sacar la basura, la limpieza del edificio, el portero o hasta pintar las fachadas cuando sea necesario. Cuando vives en una casa tendrás que cubrir gastos en conjunto para, el policía que cuida la caseta o igualmente mantenimiento de espacios verdes por ejemplo. Así que trata de aportar mensualmente la cantidad necesaria, recuerda que esto también será para tu beneficio.

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