¿Quién no ha oído hablar, sabe o conoce la teoría del color? Siendo la más conocida aquella que postuló Goethe después de realizar varias investigaciones. Este autor y científico determinó que, de acuerdo al uso que le damos a los colores y cómo los combinamos, estos tienen un efecto sobre nuestra visión, cerebro y percepción

¿Y eso qué tiene que ver con la decoración interior de tu casa? Pues más de lo que te imaginas. Cada color de pintura que elijes para las paredes de tus habitaciones, están generando un efecto psicológico que quizá ignorabas. Te diremos qué colores crean ciertas percepciones y cómo puede afectarte positiva o negativamente.

Verde = Paz

Por su naturaleza, el color verde es considerado como uno de los colores más relajantes. Obtenido del azul mezclado con el amarillo, el verde es ideal para casi cualquier espacio. Aplicado en la cocina, refrescará y relajará el ambiente, sobre todo si ahí compartes el comedor o alguna mesita para los alimentos. Habrá un efecto de paz para ti y tu familia.

Naranja = entusiasmo

Este color está lleno de energía así que es adecuado que lo uses en una sala de ejercicios o el cuarto de los niños. No es recomendable que las paredes de tu cocina sean naranja, pues también se cree que este color alienta al apetito y, no queremos estar comiendo todo el día.

Rojo = multifacético

El color rojo en tu hogar, tiene efectos distintos. Es ideal para espacios como la sala o comedor porque estimula a la convivencia y conversación. Evita aplicarlo en las paredes de tu recibidor, pasillos de la puerta o entrada ya que eleva la presión sanguínea, así como el ritmo cardiaco.

Es cierto que este color es pasión y, en los dormitorios genera un ambiente de energía e intensidad. Este tono es muy agresivo a la vista por lo que, puedes combinarlo con otros colores para disminuir o aumentar su brillo y pesadez.

Azul = Tranquilidad

Esta tonalidad siempre ha estado relacionada con la relajación y serenidad. Se dice que es un color que evoca a sensaciones de calma y por ello se utiliza en baños, dormitorios y espacios donde busques tranquilidad. Pero ¡Mucho cuidado con los diferentes tonos de azul! No todos son relajantes, el azul claro, pastel u otros más cálidos tienen efectos positivos, sin embargo, los tonos oscuros son todo lo contrario, impregnan un ambiente de melancolía, tristeza y negatividad.

Amarillo = Alegría

El Amarillo tiene un efecto muy positivo para los ojos y el cerebro, por lo tanto sentirás un ambiente de felicidad y calidez. Es perfecto para cocinas, comedores, y baños, donde los colores alegres son energizantes. A pesar de que el amarillo es un color alegre, estudios muestran que las personas son más propensas a perder los estribos en un interior amarillo. Los bebés también parecen llorar más en una habitación amarilla. En grandes cantidades, el color tiende a crear sentimientos de frustración y enojo.

Morado = elegante

El color morado también tiene diferentes efectos dependiendo del tono que se use y dónde se aplique. Una tonalidad oscura en tus paredes creará un ambiente elegante y sofisticado. Mientras que, morados como lila o lavanda, dan un efecto de tranquilidad y relajación además de calidez, que es lo que, por ejemplo, el azul no logra pues es más frío.

Volver a página anterior