Especialistas del sector hipotecario y bienes raíces señalan nueve aspectos que debes considerar si tienes la intención de comprar una vivienda, una operación en la que podrías comprometer una parte importante de tus ingresos hasta por 20 años.

1.Cuida tu historial crediticio. Es indispensable que tengas control sobre tus deudas económicas. No utilices al mismo tiempo los diversos productos financieros que ofrecen bancos, tiendas comerciales u otros intermediarios especializados, esto quiere decir que no debas a la vez el automóvil, la casa, ropa u otros enseres domésticos. No olvides que a mayor nivel de endeudamiento crecen las posibilidades de insolvencia, lo cual será considerado por las instituciones crediticias para concederte o no el financiamiento que solicites.

2. Mide tu fuerza económica. Analiza que la casa que adquieras sea pagadera para tu nivel de ingresos. Por regla general, el crédito hipotecario que obtengas, más el resto de tus deudas, no deben rebasar el 30% del ingreso familiar. Comprueba que todos los gastos que tengas estén respaldados por tus ingresos en el presupuesto personal y familiar. Destina una parte de tu salario para cubrir los imprevistos o emergencias. Confía tus ahorros a entidades financieras autorizadas y no te fíes de quien te prometa altos rendimientos (nadie regala nada). Antes de firmar es mejor que consultes con un experto.

3.No descuides el mantenimiento. Si ya estás pagando tu casa, cuida su valor y plusvalía. Además de la conservación física, paga de manera puntual el crédito, los impuestos, servicios y el mantenimiento, una vivienda en perfecto orden en todos los sentidos siempre vale más.

4. Considera el mercado de segundo uso. No olvides que la vivienda usada siempre será una buena oportunidad para adquirir una casa más económica y con buena ubicación. Haz una comparación entre las opciones de vivienda nueva y las de segundo uso, considerando el tipo de inmueble (casa o departamento), tamaño, la zona y niveles de plusvalía.

5. Atención con las tasas. Si vas a contratar un crédito hipotecario con alguna institución bancaria o Sofol, haz un análisis a fondo de las tasas de interés que te ofrecen. Considera las comisiones y seguros que incluye la hipoteca, si la tasa es fija o si hay ajustes anuales, en pesos, Udis o Salarios Mínimos.

6. Negocia, no pierdas tu patrimonio. Si ya tienes un crédito hipotecario y no puedes pagarlo (aunque actualmente la mayoría de los bancos y sofoles maneja el seguro por desempleo), acude a la institución y plantea una reestructura. Hazlo cuanto antes, no dejes que se acumulen más de tres meses sin cubrir tu pago, conforme pase más tiempo se volverá impagable.

7. Define tus metas de ahorro. Debes proponerte una meta específica, que se pueda medir. No te conformes con ahorrar $10,000 para el enganche de tu casa. En lugar de eso analiza cuánto necesitas, cuándo lo necesitas y establece cuánto tienes que ahorrar cada semana, quincena o mes para conseguirlo. La mejor fórmula será: ahorrar $2,000 cada semana por 52 semanas. Esto es una meta específica y mesurable.

8. Define el tipo de inmueble que más te conviene. Por ejemplo, no es lo mismo invertir en un departamento de dos habitaciones en una colonia residencial, que una casa de cuatro recámaras en la periferia de la ciudad, pues aunque ésta última tenga más espacio, su ubicación urbana podrá resultar más barata para adquirir, pero mucho menos rentable, lo que en lugar de hacer que nuestros ahorros se preserven, representaría una pérdida.

9. Asesórate para saber cuándo comprar o vender. Adquirir una casa protege tu ahorro y lo hace rentable, pero vender puede redundar en beneficios adicionales. Cuando existen créditos hipotecarios baratos y accesibles conviene vender, mientras que cuando los créditos empiezan a escasear es cuando puede venir una baja. Siempre es conveniente comprar al iniciar las alzas y vender cuando inician las bajas, no especules porque puede ser peligroso.

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