La energía de renovación, la promesa de tiempos mejores, la oportunidad de reparar errores y dejar atrás algunos sinsabores, se debate en ese instante especial de las doce campanadas.

Así, por herencia religiosa, mitos y costumbres que nos llegan de generación en generación, en las noches de Navidad y Año Nuevo nos abocamos a la práctica de ciertas costumbres a los que les atribuimos el poder de transformar aquello que necesitamos que, de algún modo u otro, cambie en nuestras vidas. Para esto, hacemos un repaso por algunos de los rituales más conocidos y te contamos su significado.

1. Comer 12 pasas de uva. Para tener un año dulce. Se comen pacientemente y sin interrupción una por cada campanada que anuncia el cambio de calendario. En España prefieren las uvas frescas y el motivo del rito es el mismo.

2. Usar una bombacha rosa. Para tener buena suerte. Regalar o que te regalen una bombacha rosa es una tradición navideña bien argentina inspirada en la época victoriana cuando la moda de las cortes en Navidad imponía el rosa en vestidos y lencería. El rosa, también inspirado en las velas de antiguos rituales cristianos para la Nochebuena, tiene el propósito de atraer prosperidad y buena suerte. Y, además, el fin práctico de hacernos reemplazar, de una vez por todas, esa bombacha desilachada. Se regala de mujer a mujer, el 24 de diciembre y se estrena el 25 o el 31.

3. Prendas interiores rojas o amarillas. En España tanto hombres como mujeres acostumbran usar una prenda íntima de color rojo cuando se busca conjurar el amor y amarillo para el éxito en las finanzas.

4. Besar bajo el muérdago. Para atraer el amor. Quienes estén en plan de seducción encontrarán que éste es el ritual indicado para definir la partida. La tradición, muy arraigada en Estados Unidos, dice que si besan a su futura pareja debajo de una rama de muérdago, justo después de las campanadas de medianoche, el amor durará para siempre. El rito también funciona para las parejas establecidas ya que fortalecen el amor.

5. Pisar con el pie derecho. Para ir por el buen camino. Deberá pisar fuerte con el pie derecho justo después de las doce campanadas de medianoche quien aspire a un año libre de obstáculos.

6. Salir con valijas a la vereda. Para cumplir el sueño de viajar. Si estás pensando en viajar este año, pero todavía no tenés plan ni recursos esta costumbre muy popular en México te predispone para que consigas tu sueño el año próximo. Tenés que armar la valija como si estuvieras a punto de irte de viaje y salir con esta a la calle después de las doce.

7. Comer donas azucaradas. Para tomar conciencia de la circularidad. Esta costumbre es holandesa, el círculo representa que no hay en esencia ni principio ni fin, el tiempo es circular y el azúcar atrae la dulzura y aleja las amarguras.

8. Ofrendas en el mar. Para pedir favores a Iemanjá. En Río de Janeiro la fiesta de Iemanjá, la diosa del mar, coincide con el 1 de enero, aunque en Bahía y en Fortaleza se celebra en febrero. La gente entra al mar y arroja ofrendas florales: gladiolos blancos para pedir paz, rojos para el amor y amarillos para el dinero. También, se tiran cartas con pedidos para el nuevo año que la deidad yoruba promete cumplir.

9. Quemar ropas, muebles o muñecos viejos. Para dar paso a lo nuevo. Una modalidad para terminar con lo malo es destruirlo simbólicamente dentro del fuego purificador. En Perú, Honduras y Ecuador queman prendas y muebles que simbolizan un mal recuerdo. En Colombia se escribe en papelitos lo que se desea alejar de la vida y se los guarda en un muñeco al que se prende fuego.

10. Barrer la casa. Para eliminar las impurezas. Esta costumbre que asocia la limpieza física como sinónimo de purificación espiritual es muy extendida en México y zonas rurales. Se barre de adentro hacia afuera para alejar la mala suerte.

11. Vestirse de blanco. Para absorber las buenas vibraciones. El blanco es el color de la pureza y la renovación. Esta asociación se explica porque siendo un tono acromático, el blanco en sí no es un color sino una luz compuesta por la suma de todos los colores, por lo tanto, es capaz de atraer nuevas energías.

12. Encender velas. Para agradecer y pedir. Se encienden velas no sólo para crear un ambiente especial, también para pedir y honrar la buena fortuna. Las velas amarillas activan la abundancia, las rojas el amor, las verdes la buena salud, las blancas la claridad mental y las velas naranjas la inteligencia creadora.

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