Desde hace ya muchos años, los Mexicanos hemos adoptado y hecho propia una tradición Norteamericana, donde los niños salen a las casas bajo la consigna de “ Dulce o travesura ”, y de recibir la respuesta incorrecta, los dueños o el inmueble en sí es motivo de destrozos menores, lo esperado es recibir siempre dulces. Sin embargo en México, los niños se comportan de mejor manera, pues simplemente se acercan y dicen “Me da mi calaverita por favor”, y si no reciben nada, se retiran sin mayor problema.

Esta tradición se ha mantenido y crecido gracias a los comercios que cada año, el día 1 y 2 de noviembre reparten alegrías hechas dulces a los pequeños, hace algunos años, los niños recibían dentro de sus calabazas (porque ahora son calabazas de plástico), monedas de distintas denominaciones, hoy es más común encontrar sólo dulces, lo cual no deja de ser menos importante y menos para los niños, que acompañados en su mayoría de sus papás, hacen largas filas en los establecimientos para recibir algunos dulces, o paquetes llenos de golosinas.

Muchos de los pequeños son disfrazados con motivos de horror, por lo que en las filas y calles podemos encontrar a Frankestein, el hombre lobo, drácula, momias, y una gran cantidad y variedad de brujitas, entre muchos otros disfraces, algunos por cierto, muy originales.

Pero aquí debemos hacer una reflexión , ciertamente ésta es una tradición de nuestro país vecino y que hemos adoptado los Mexicanos, no podemos ignorarlo ni pasarlo por alto , además de que frenar su carrera sería totalmente imposible, sin embargo lo preocupante si es que los niños identifiquen estas fechas como el “Hallowen”, ello si es un completo error que debemos evitar, hagamos que nuestros niños identifiquen perfectamente nuestra tradición de Día de Muertos , pero que no llamen a esta temporada: Hallowen, nombrar mejor a las fiestas con disfraces que se organizan en algunas casas, en vez de Hallowen: Día de brujas , como muchos suelen usarlo y salir a “ pedir su calaverita ”, no su Hallowen, si no podemos erradicar una tradición que aún muchos de nosotros disfrutamos de niños, busquemos sí, marcar esta diferencia clara entre una y otra tradición. Recordemos que es pilar de nuestra Identidad Mexicana.

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