El relleno negro o chilmole es una de las comidas regionales más presumidas por los yucatecos, pero quienes la probarán por primera vez normalmente dudan del platillo, ya que su color negro no resulta apetitoso para cualquiera. Al probarlo todo cambia.

Dado que es muy común en la cocina diaria, existe la posibilidad de comprar la pasta ya hecha en cualquier mercado o supermercado. Pero la receta original hace la diferencia, ya que color negro tiene su explicación en los chiles tostados.

Se sirve con pavo idealmente, huevo cocido y “but” que es una especie de albóndiga hecha a base de carne de cerdo.

Como muchos platillos tradicionales de la Península de Yucatán, este puede tener un sabor más auténtico cuando se cocina enterrado.

El relleno negro se puede encontrar en todo tipo de restaurantes y “changarros” a lo largo de la Península de Yucatán, las presentaciones y los gustos varían depende de cada lugar. Se puede comer en raciones, tortas o tacos.

En Mérida, este platillo se ofrece en lugares como Los Almendros, Hacienda Teya, El Principe Tutul Xiu, La Terracita Azul así como en diferentes puestos del mercado García Rejón.

Se puede encontrar también con una presentación y servicio más enfocado para los turistas en la Chaya Maya.

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