En algún momento de la historia existió, en lo que hoy se conoce como barrio de Itzimná, un adoratorio dedicado al Dios maya Itzamná, sin embargo los conquistadores decidieron construir en 1572 una pequeña capilla y años más tarde el templo donde por muchos años se veneró al Cristo de las Esquipulas y dedicado también a San Miguel Arcángel. De la primera capilla se conserva aún la pila bautismal en lo que ahora es la ya renovada Parroquia de la Señora del Perpetuo Socorro en veneración a dicha Virgen.

La vista exterior es muy sobria, con un campanario alto, con decorados muy serios.
Se encuentra rodeada de frondosos árboles y jardínes, a un costado se encuentra el parque de mismo nombre de la colonia que adorna la vista de quien visita el santuario y al salir poder tomar un descanso en sus bancas.
En la actualidad el barrio de Itzimná es uno de los más poblados de Mérida y la comunidad católica más activa de la Diósecis yucateca.

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